“El sabio nunca trata de almacenar las cosas. Más hace por los otros, más posee. Más otorga a los otros, más grande es su abundancia.” (Tao Te King – Cap. 81)
Esta frase nos recuerda algo importante para el mundo laboral: el liderazgo no se trata de controlar ni retener sino de impulsar.
Cuando un líder confía, comparte información, delega, hace crecer a otros y el equipo se vuelve más autónomo y rápido. Las empresas que comparten internamente conocimiento, procesos, aprendizaje son las que se vuelven realmente ágiles y competitivas.
En los negocios, aquellos que aportan valor de forma constante como ideas, soluciones, guía terminan construyendo: reputación, confianza, oportunidades y relaciones duraderas, porque compartir también es tener una mentalidad expansiva.
Enfocarnos en servir convierte naturalmente abundante a tu negocio; no es solo lo que recibimos, sino lo que damos. Cada aporte, cada consejo, cada apoyo que brindamos se convierte en un recurso que fortalece nuestro entorno y nuestro propio crecimiento profesional.

Si te ha gustado, compártelo y déjanos tus comentarios.
¡Nos encanta saber tu opinión!
